Blog
"Cuando Susanah Llora" es el título de una novela de zombis que J.J.Castillo nos propone desde hace ya unos meses.

Guest-Blogging con J.J. Castillo

Hoy tenemos otro invitado estrella en nuestra página web. J.J. Castillo, autor de “Cuando Susanah Llora”. Es un libro que se publicó en el 2011 y que muchos aún no conocéis, pero merece la pena aprender un poco más de todo lo que tiene que ofrecernos. Así que os dejo con el autor en persona para que nos hable de él y de su obra.

Las historias de terror nos han acompañado desde el principio de los tiempos. De hecho, a mí no me han abandonado nunca. El terror es una sensación, un lento pero constante subidón de adrenalina, un mal sueño, unos segundos de incertidumbre… Lo amo.

Con Poe, Bécquer, Lovecraft, Du Marier, M. R. James, Le Fanu, Hodgson, Cortázar o más recientemente Stephen King… hemos vivido cantidad de situaciones siniestras. El terror deja ese regustillo en la sangre y cuanto más lo soportas, más drogodependiente te vuelves. El terror está lleno de esos momentos que por lo general, ninguno querríamos vivir. Todos nos alegramos de no estar al otro lado, ¿no?

Adoro escribir historias por encima de todas las cosas. Cuando les cuentas a otros mediante tus escritos lo que te acosa cada día, cada hora, cada instante; sientes libertad plena. Cuando un lector te dice: “Me lo pasé muy bien cuando…”, “Me pusiste el pelo de punta con…” o “¡Qué miedo pasé con tu libro!” Más libertad. Espero poder entregaros el miedo. Qué alguien me hable sobre la historia que he creado, es mejor que un buen beso. En el mundo del escritor conoces gente. Mucha. De todos los colores. Y la primera parte de la conversación va sobre tu libro. ¡Guay! ¿Se puede sentir uno más querido? Cuando Susanah llora nació en mi interior con el nacimiento de un bebé. Una niña rubita que lloraba incesantemente y nadie sabía porqué. Noches sin dormir, remedios inservibles que me llevaron a pensar en lo peor. Al vivir en el bosque, alejado de la ciudad y escuchando noticias de constantes revueltas en las calles, imaginé que los muertos se habían alzado en la ciudad. Cuando terminé el libro, supe que no me había equivocado. Los muertos vivientes caminaban y Susanah seguía llorando. Los personajes del libro no estaban muy lejos de mi cabaña pero el cementerio sí. Menos mal. Pero como le escuché a un vecino: «El zombie siempre tira pal´monte». O algo parecido. Todo cambió entonces, excepto que el bebé seguía llorando. Los de la ciudad corrían a esconderse mientras que los de pueblo intentábamos salir. No es bueno ocultarse, los problemas hay que afrontarlos, decía yo. No con zombis de por medio, contestaban los demás.

Cuando Susanah llora es un libro diferente en mi opinión. No es una historia más. Está lleno de situaciones que escarban en el recuerdo y se plantan a pocos centímetros del pensamiento diario. Es una historia de las que: “te alegras de estar al otro lado”. Susanah es el reloj de alarma, los muertos vivientes la mecha y la gente de Rotten, la inevitable bomba a punto de explotar. Los zombis se han levantado y nadie sabe porqué. Algunos de ellos, no se limitan a buscar carne sino que vuelven a la rutina que tenían en vida; ya sea, abrir sus negocios por la mañana, tender la ropa o ir al cine… Estos muertos están muy vivos, mire usted. Pero necesitan comer.

Todo lo que se mueve, come.

Cuando escribo lo hago por gusto. No estoy entre esa masa de autores que dicen que escriben para ellos mismos. Yo escribo para ustedes. Para entretener a todo el que quiera vivir una historia de terror no muy lejos de éste caótico momento que nos ha tocado vivir. Cuando Susanah llora es como una película de terror que puedes llevar siempre encima. Editorial Dolmen os la ofrece en cada librería. Yo os la entrego para que me habléis de ella, orgulloso de “mi niña”, de mi bebé. Susanah es mi tesoro. Pero cuídenmela mientras recorren la historia, por favor.

Espero poder entregaros el miedo. El mismo que yo he extraído de vosotros, los miedos del que he conocido y me ha contado aquella vez que vio una sombra, aquella vez que alguien le llamó por su nombre en la noche, aquella niña en el espejo o aquella vez que el teléfono sonó tantas veces en la madrugada.

Amigos, espero poder entregaros el miedo.

J. J. Castillo

Autor de Cuando Susanah Llora

Comments are closed on this post.